Domergue y el oro romano a vista de pájaro

Claude Domergue descubrió la belleza y la organización de las minas de oro romanas en la provincia en un vuelo aéreo en 1970. Es profesor emérito de la Universidad de Toulouse Le Mirail y uno de los principales expertos en la minería antigua en la península ibérica. Claude Domergue soñó con Las Médulas desde que en 1963 vio una foto del lugar, presentado como una mina de oro romana, en una revista geológica. En julio del año siguiente hizo su primer viaje a la zona y sólo en Carucedo encontró gente que supiera algo de la mina. Y aunque no entendió mucho lo que vio, según él mismo ha confesado, las diapositivas que hizo le sirven todavía hoy para presentar el sitio. Más tarde, en 1968 el maestro de la arqueología española y leonesa Antonio García y Bellido le invitó a participar en el congreso sobre la Legio VII que se celebró en León aquel año con motivo del bimilenario de la fundación de la legión. Domergue trata de entender la minería romana en el noroeste y realiza numerosos viajes por Asturias y León para preparar la ponencia.
Pero fue un domingo de octubre de 1970 cuando tuvo la oportunidad de contemplar la belleza y comprender la organización de la minería romana en la sierra del Teleno gracias a un vuelo aéreo. A partir de este descubrimiento Domergue decide iniciar las excavaciones arqueológicas y consigue el apoyo de la Diputación provincial, la cátedra de San Isidoro, que tenían al frente a Antonio del Valle yAntonio Viñayo. También se implica en el proyecto la Universidad Toulouse-Le Mirail y Domergue excava las coronas de Quintanilla y de Huerña entre 1971 y 1973 y también el poblado de Las Rubias, donde entre otros restos se descubre la existencia de unas termas que hablan por sí solas del grado de confortabilidad que tuvieron sus pobladores en el siglo I de nuestra era. También realizó prospecciones en Las Médulas y su colaboración con el geólogo Gérar Hérail le ayudó a comprender mejor los trabajos mineros. Luego llegaron Sánchez-Palencia y otros arqueólogos que se centraron en Las Médulas, como la recientemente desaparecida Dolores Fernández-Posse. Las investigaciones de Roberto Matías sobre la ingeniería minera e hidráulica que posibilitó la explotación del oro en Las Médulas y el Teleno han venido a complementar los trabajos arqueológicos y en el caso del Teleno a sacar a la luz el rico patrimonio que guarda en su vasta extensión de 400 kilómetros cuadrados. Pero Domergue ha quedado olvidado, al igual que algunas de sus excavaciones, y falta que la arqueología leonesa le rinda el homenaje que se merece.Fuente: Diario de León

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